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jueves, diciembre 09, 2021

UNA INTRODUCCIÓN AL TAOÍSMO




 

Escrito por Luis Roca Jusmet


INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
La concepción taoista del Hombre  se aleja tanto de la visión dualista del hombre ( alma/cuerpo, espíritu/materia ) como de la visión monista materialista propia de la época del nihilismo tecnológico. El Hombre es una Unidad pero una una Unidad ternaria. El Hombre participa del Cielo y de la Tierra y se convierte en el Centro y por analogía representa siempre tres aspectos. En el plano anatómico ( cabeza , tronco , extremidades en el cuerpo físico ), en el plano funcional ( los San Jiao o Tres Recalentadores ) y en el plano energético ( Jing o energía condensada , Qi o energía sutil y Shen o energía espiritual ). El Hombre tiene tres centros,que son los Dan Tiens o Campos de Cinabrio, el San Dan tien ( entrecejo ), el Zhon Dan Tien ( Corazón ) y el Xia Dan Tien ( bajo ombligo ), que es el centro energético básico y gravitatorio.
Dentro de esta división es sobre todo importante la división energética, que son los llamados Tres Tesoros y que no solo son activos a nivel microcósmico sino también a nivel macrocósmico. Estos tres tesoros son los que debemos conservar, nutrir y transmutar para conseguir beneficios terapeuticos y espirituales.

Un tema que surge en la antropología taoista es la cuestión de la inmortalidad, es decir su postura respecto a la continuidad o no continuidad del hombre después de su muerte física. El pensamiento taoista tiene una postura singular respecto al tema. Por una parte no habla de inmortalidad en el sentido que conocemos la civilización indoeuropea, es decir, de cual es la continuidad de una parte inmortal llamada alma o espíritu después de la muerte física o de la parte mortal. Pero por otra parte habla de búsqueda de inmortalidad y ha popularizado la figura del "Hsien " o Inmortal, que precisamente representa un hombre y una montaña, figura que siempre se ha identificado con el ermitaño taoista.Para el taoísmo la inmortalidad es el resultado del camino del Dao o de la Virtud de la que ya hablaremos más adelante.Aunque algunos autores como el más académico de los historiadores de la filosofía china, Feng Youlan presente al taoísmo filosófico como contradictorio con el taoísmo religioso o mágico , ya que el primero propone una vida espontánea y natural y el segundo busca métodos artificiales para conseguir la inmortalidad, otros presentan una visión más interesante porque unifica toda la tradición taoísta dándole una continuidad.Esta continuidad se basaría en que ambos planteamientos buscan,a través de una ética o de técnicas alquímicas el mismo objetivo, que es el retorno al origen, la superación en uno mismo del conflicto y la escisión generada por la polaridad yin/yang. Sería como un retorno cerrando el círculo.
Esta conquista permite crear un cuerpo espiritual a partir del retorno al Vacío, es decir al Tao. Pero esto sólo sucede al Hombre Trascendente, que ha trascendido sus propios límites y la conciencia liberada se expande para contener el Cosmos entero. En cambio el hombre corriente perdería sus almas ordinarias, primero el Po, que participa de la desintegración física y luego el Hun ,que tiene una existencia más prolongada pero que también es caduco.El Zhuang Zi nos dice que después de la muerte podemos encontrar la máxima felicidad si hemos cultivado la no-acción, la quietud y hemos purificado nuestra conciencia de las pasiones, los deseos y el ego. La inmortalidad sería entonces para el taoísmo algo que hay que ganar ,un destino extraordinario frente al común de los mortales que es el de la finitud.Es ,por tanto un premio y no un castigo ya que nadie está condenado a la eternidad y lo peor que puede pasarnos es desaparecer.
Esto es , como dice Blofeld, una de las principales diferencias entre el taoismo y el budismo, que aunque no se centra en la vida ultraterrena tiene la teoría de la reencarnación y del samsara, estar ligado a la rueda de la existencia , una de sus bases. De todas maneras es interante señalar que el budismo chan y su derivación japonesa, el zen , que tienen una evidente influencia taoista , son las escuelas budistas que menos insisten en esta tema y que se concentran más en el "aquí y ahora".


SOBRE EL TAOISMO






LA FILOSOFIA TAOISTA


sábado, septiembre 11, 2021

CHENG MAN CHING: LA ESENCIA DEL TAI CHI CHUAN



ENLACE ESCUELA DE CHENG MAN CHING EN ESPAÑA

http://www.longrivertaichi.es/





Los dos libros de Wolfe Lowenthal sobre su experiencia con su Maestro Cheng Man Ching continúa siendo para mí lo más inspirador que he leído sobre el Tai Chi Chuan. Me refiero a los libros traducidos como "No hay secretos" y "La puerta de lo milagroso". Un Tai Chi Chuan basado en principios y que se concreta técnicamente en lo de más básico y profundo del arte: una forma de mano vacía, una de espada recta, ejercicios de esgrima y de manos sensitivas.

La forma de mano vacía de 37 movimientos de Cheng Men Ching recoge lo esencial del del Tai chi Chuan. En cada una de las posiciones y en su manera de encadenarlas los encontramos. Esto es lo que hay que ir profundizando. No tiene sentido ir añadiendo formas, por mucho que nuestra sociedad consumista exija siempre novedades. Hay que hacer prevalecer lo cualitativo sobre lo cualitativo, lo profundo sobre lo superficial. No se aprende Tai Chi Chuan para entretenerse. Porque lo que hacemos es reestructurar el cuerpo potenciando la espiritualidad del cuerpo a través del gesto y del movimiento. Entendiendo en la práctica, que es la única manera posible de hacerlo, lo que Cheng Man Ching formuló como lo fundamental del Tai Chi Chuan : el "Sung". Este término chino lo traducimos como "relajarse y hundirse", porque es una relajación global del cuerpo ( y su dimensión mental-emocional) que se hunde en el tantien y su enraizamiento en la tierra.

Aunque la forma se practica solo es conveniente hacerlo también en grupo. Es una forma de compartir y de armonizar hacia los otros nuestra práctica. La armonía con uno mismo no puede entenderse sin nuestras relaciones con ellos. La práctica de las "manos sensitivas" ( mucha mejor expresión que la convencional "manos que empujan" lleva esta armonía con el otro más lejos. No es solo practicar al lado de los otros, cooperando en el colectivo. Es practicar con el otro, que se convierte el la prueba de que has interiorizado bien los principios.

La forma de espada recta complementa perfectamente la forma de mano vacía. Y la práctica compartida del esgrima es una prueba compartida con el otro.

FRANÇOIS JULLIEN : UN SABIO NO TIENE IDEAS





Escrito por Luis Roca Jusmet

 François Jullien escribe el año 1998 su libro "un sabio no tiene ideas." El hilo conductor del libro se basa en la diferencia entre filósofo y sabio, que son los significantes que expresan los dos caminos paralelos seguidos por Grecia-Europa por un lado y China por otro. Como siempre Jullien insiste en que no se trata de comparar, porque esto implicaría un marco común desde el que hacerlo. Se trata de ir a China desde la filosofía para desconstruir ideas china y desde estas ideas chinas cuestionar nuestras conceptualizaciones filosóficas y ver nuevos horizontes para nuestras preguntas. En sentido más general, cuando vamos a China y entendemos las líneas de fuerza de su pensamiento al volver entendemos mejor las nuestras. 
 El sabio chino no tiene ideas porque las ideas nos condicionan y nos llevan a una posición parcial. No tiene un proyecto ni quiere tenerlo.La sabiduría no tiene historia, al contrario que la filosofía, que se identifica con su historia. La sabiduría progresa, la filosofía cambia. El sabio no tiene imperativos, ha de estar disponible. Confucio es, ciertamente normativo, pero su manera de entender las normas es totalmente diferente de como la entendemos en nuestra tradición. Las normas son las pautas reguladoras que van orientando en los procesos buscando el equilibrio, el "justo medio". Pero este "justo medio" no es lo intermedio sino lo necesario en cada momento. El término adecuado es el de 
vía. El sabio no habla de la via, aunque todo lo que hace conduce a ella. Otra cosa es el confucionismo, que convierte la via en principios y elabora a partir de aquí una ortodoxia. 
 la filosofía "concibe", la sabiduría "atraviesa". La primera suprime las diferencias sistematizando y orientándose hacia un modelo ; la segunda las enlaza aceptando lo variable y adaptándose a las transformaciones. 
 La sabiduría se mueve por evidencias, por la simplicidad y la proximidad, por poner de manifiesto lo que es familiar pero está oculto, lo inmanente. No busca lo oculto ni se mueve en lo enigmático. El filósofo construye una teoría, mientras que el sabio realiza la vía. El sabio se mueve en el terreno de lo común mientras que el filósofo lo hace en la excepcionalidad. El sabio vive como los otros, aunque de otra manera, mientras que el filósofo parece aspirar a otra vida. El filósofo habla y argumenta, mientra que el sabio no necesita hablar, lo evita, ni argumenta lo que hace. El sabio no dialoga.