Escrito por Luis Roca Jusmet
En el siglo XVII se escribe un libro bajo el seudónimo de Huanchu Daoren, que quiere decir "un caminante que retorna a los orígenes". El libro fue traducido del chino por el sinólogo Thomas Cleary y de éste al castellano por Alfonso Colodrón. Ha sido publicado por Edaf bajo el título de Retorno a los orígenes. Reflexiones sobre el Tao. Su autor fue un hombre con responsabilidades sociales, orientado por la ética confucionista, que una vez acabada su vida pública vuelve a la sencillez que propone el Tao. Aquí podemos ver como el confucionismo y el taoísmo no se plantean como excluyentes sino como dos formas de vida que se corresponen con etapas diferentes de la vida : la madurez y la vejez. A esta corriente de pensamiento, que mezcla elementos de confucionismo, taoísmo e incluso budismo chan se le dio el nombre de neoconfucionismo, que apareció justo en la época que apareció este libro.
De todos los aforismos que forman el libro seleccionaré los que más me han impresionado :
" El universo es silencioso e inmóvil, pero las ondas de energía nunca descansan, ni siquiera un instante. El sol y la luna están en movimiento día y noche, pero su luz nunca cambia. Así pues, las personas iluminadas han de tener un sentimiento de alerta en los momentos de ocio y una actitud relajada cuando están ocupadas. "
" Entrada la noche, cuando todo el mundo descansa, siéntate en soledad y observa dentro de tu mente; percibirás entonces como desaparece la ilusión y aparece la realidad. En cada una de estas ocasiones ganas un sentimiento de lo que es posible. Una vez has percibido la realidad y ves la dificultad de escapar la ilusión te vuelves más humilde. "